Desde principios de los años noventa, hasta hoy día, ha ido apareciendo una nueva hornada de directores que , sin renunciar a un cine de autor, artesanal y sin pretensiones de gran espectáculo al estilo Hollywood, han aportado un nuevo impulso a un cine con elementos fantásticos, de terror o ciencia ficción. Con ello se ha dado pie a la aparición de una nueva generación de técnicos de efectos especiales y a la incorporación de los efectos generados por ordenador. Con películas como: "Acción Mutante"(Álex de la Iglesia, 1992), "El día de la bestia" (1995), "Airbag" (Bajo Ulloa , 1997), "Abre los ojos" (Alejandro Amenábar, 1998), "El milagro de P Tinto" (Fesser, 1998), "Nadie conoce a nadie" (Mateo Gil, 1999) , "La comunidad" (Álex de la Iglesia, 2000). ”La gran aventura de Mortadela y Filemón” ( Javier Fesser 2003) , “El capitán Alatriste”(Agustín Díaz Yanes, 2006) , “El laberinto del fauno” (Guillermo del Toro, 2007) o “La herencia Valdemar” (José Luis Alemán, 2009)
En "Acción mutante" se utilizaron gran cantidad de efectos especiales: disparos, explosiones, personajes voladores, naves espaciales e incluso un monstruo, la "mascota" de la banda de terroristas galácticos.
Emilio Ruiz colaboró con las maquetas de las naves espaciales.
Emilio Ruiz colaboró con las maquetas de las naves espaciales.
El cine español, sin embargo, ha seguido centrado en películas de corte costumbrista, sobre todo en el género de la comedia. Las adaptaciones literarias y películas de ambientación histórica suelen dar la oportunidad a los técnicos y artistas para recrear localizaciones que resultaría imposible rodar en la realidad. Vemos dos ejemplos de ello en "La ciudad de los prodigios" de Mario Camus y en "La hora de los valientes" de Antonio Mercero.
En la primera se necesitaba una vista de la Barcelona de principios del siglo veinte. Para ello se encargó la construcción de una maqueta corpórea a Poli Cantero. En el segundo ejemplo se necesitaba rodar unas escenas en el interior de uno de los pasillos centrales del Museo del Prado en Madrid. Ante la imposibilidad de rodar en el museo real, se construyó el decorado falso de las paredes, y el techo se pintó en una chapa recortada. Julián Martín fue el encargado de pintar la maqueta del techo.
Nombres clásicos del cine de fantasía y terror español , como Paul Naschy o Juan Piquer, realizan sus últimos esfuerzos en una industria cambiante en la que cada vez les cuesta más encontrar un hueco, intentando ser fieles a un estilo de cine que resulta cada vez más lejano al público joven acostumbrado al ritmo incesante y a los efectos especiales del cine americano. Paul Naschy volvió a encarnar al hombre lobo en “Licántropo”
Una de las primeras películas en usar efectos generados por ordenador de forma notable fue "Atolladero"de Óscar Aibar (1994), película en la que los componentes del equipo de efectos de maquillaje DDT crearon una de sus primeras caracterizaciones para cine.
Nave espacial creada por ordenador para "Náufragos" 2002.
Para "El Día de la bestia" se compuso digitalmente la aparición del diablo en forma de macho cabrío. La creación del maquillaje de la bestia fue responsabilidad de José Antonio Sánchez. Reyes Abades se encargó de los efectos especiales. La composición digital y los efectos por ordenador fueron responsabilidad de Juan Tomicic.

Explosión de una maqueta para "Nadie conoce a nadie". La explosión se rodó en exteriores, con la maqueta frente a una pantalla azul, la imagen se compuso digitalmente para integrarla en la ciudad de Sevilla. Los efectos especiales corrieron a cargo de EFE-X con Raúl Romanillos y Pau Costa a la cabeza. Emilio Ruiz supervisó la construcción y el rodaje de la maqueta.
En estas películas y otras más, trabajan nuevos técnicos como Raúl Romanillos, Poli Cantero, Amador Rehak o David Martí (efectos de maquillaje) y nuevas empresas como DDT, EFE-X, Biefec o Artefacto, entre otras.
Para la película de Alejandro Amenábar “Mar adentro” (2004), se utilizó una gran cantidad de planos con pantalla croma, que más tarde los técnicos de la empresa "El Ranchito" de Félix Bergés se encargaron de completar digitalmente, añadiendo los fondos. En esta última década surgen empresas de efectos digitales como Kinema digital, Cúbica, o Entropy studios.
En los efectos especiales estuvo Reyes Abades, en las maquetas Emilio Ruiz, y en los espectaculares maquillajes, la empresa DDT, con David Martí y Montse Ribé a la cabeza. La película ganó el Goya a los mejores efectos especiales, al mejor maquillaje, a la dirección artística, entre otros premios.
David Martí y Montse Ribe ganaron aquel año, también el Óscar al mejor maquillaje.
La productora Filmax lanza una serie de películas de terror y género fantástico en las que trabajan un gran número de los más jóvenes técnicos de efectos en todas sus categorías. Oscar Aparicio, Pedro De Diego, Arturo Balseiro, Juan Serrano, Pablo Perona y David Ambit que crea los espeluznantes maquillajes de las tres películas de la serie “REC”.
Las maquetas tradicionales han caído últimamente en desuso y, salvo algunas excepciones, han sido reemplazadas por efectos generados por ordenador. Solamente algunos directores artísticos como Gil Parrondo han seguido utilizando maquetas corpóreas como en “Las llaves de la independencia” (Carlos Gil, 2005) o Luz de domingo ( José Luís Garci, 2007) para la que Emilio Ruiz pintó su última maqueta antes de fallecer, después de 64 años de trabajo como pintor y maquetista.
Los efectos generados por ordenador desarrollan una función clave en el cine de los últimos años, como en la película “La herencia Valdemar” (José Luís Alemán, 2008, 2010), para la que la empresa Onirikal Studio creó la criatura lovecraftiana que aparece en la segunda entrega.

Para “Balada triste de trompeta” (Alex de la Iglesia, 2010) , la empresa Imasblue creó paisajes y completó decorados tanto en localizaciones exteriores como en plató. La muy esperada adaptación del personaje de cómic del “Capitán Trueno” (Antonio Hernández, 2011) se benefició de los efectos por ordenador de Imasblue, estudio de postproducción creado por Infinia y Molinare bajo la dirección de Ferran Piquer, para recrear los ambientes medievales y completar los decorados con pinturas digitales.
Uno de los últimos logros en efectos especiales son los robots creados para la película “Eva” (Kike Mailló 2012) En esta producción, tres empresas de efectos digitales se repartieron el trabajo. Entropy Studios, Fassman y Cúbica, estas dos últimas están realizando la versión digital de los robots. La empresa de Arturo Balseiro, Dharma Estudio, se encargó de construir la versión corpórea de los robots, con animatrónicos y manipulados con varillas que serían borrados en postproducción.
Esta película recibió el Goya a los mejores efectos especiales.






















