lunes, 22 de julio de 2024

Los alquimistas del séptimo arte Volumen 1.

 

   Hace una década, a finales del año 2014 pusimos a la venta la primera edición de nuestro libro "Los alquimistas del 7º arte". Ello supuso la culminación de muchos años de trabajo, investigación y entrevistas a numerosos técnicos y artistas del cine español. Por fin podíamos decir que habíamos subsanado una  carencia, un vacío en la historia escrita del cine español. Hasta esa fecha nadie había publicado un estudio en profundidad de la historia de los efectos especiales y sus artistas y técnicos del cine español. Se habían escrito artículos sueltos, dedicados mayormente a figuras particulares, pero nunca una obra larga y elaborada sobre  un  tema tan genérico.

   Aunque en aquél momento, los autores, nos sentimos satisfechos del trabajo realizado,  la distribución y repercusión, fue bastante escasa. Por desgracia no encontramos ninguna editorial grande interesada en publicar dicha obra y finalmente la pusimos a la venta como autoedición con una tirada limitada. 

   Una vez agotada esta primera edición y durante estos últimos diez años hemos ido recibiendo  mensajes de personas interesadas en el libro. Ello nos hizo pensar en la posibilidad de una segunda edición. Hace un par de años empezamos a trabajar en ello, con el objetivo de publicar el libro de forma que pueda ser accesible al mayor número de personas posibles. Y para ello hemos pensado que lo mejor sería ponerlo a la venta en Amazon, que se ha convertido en la gran plataforma de venta online a nivel mundial. Otra baza a favor de Amazon es la posibilidad de publicar con ellos, de forma que cada posible cliente pida su ejemplar y Amazon se encargue de la impresión, venta y transporte del ejemplar.

 Resuelto esto había otro tema que nos preocupaba, al ser una edición  bajo pedido, los costes  aumentarían, y teniendo en cuenta que el libro sobrepasaría las 500 páginas a color, el precio por ejemplar podría ser  demasiado alto. Por ello decidimos dividir el libro y publicarlo en dos volúmenes.   Siguiendo el criterio del libro original que  está estructurado de forma cronológica,  el primer volumen  abarca desde los inicios del cine mudo hasta el año1979, y el segundo volumen, desde el año 1980 hasta la actualidad.

  En este mes de Julio, se pone a la venta el primer volumen y el segundo esperamos tenerlo para finales de año o principios del próximo 2025.

   Esencialmente esta segunda edición ofrece el mismo contenido que la primera con la salvedad de unos pequeños apéndices de información adicional. Y es que en esto años hemos ido recopilando testimonios de otros técnicos y artesanos que  no tu vieron la atención necesaria en la primera. También hemos podido contactar con profesionales desconocidos y con familiares de otros que fueron mencionados en la edición anterior pero de forma superficial. Con toda esa información y material gráfico nuevo, hemos añadido al final de este volumen un apéndice con nuevas aportaciones. La mayor parte de estas novedades las hemos ido publicando periódicamente en este Blog durante los últimos años, y ahora aparecerá incluido en esta segunda edición.

  Para el segundo volumen reservamos también algunos añadidos y piezas de información sobre lo referente al periodo de los años ochenta a la actualidad.

  Os dejo aquí un enlace a la página de Amazon en la que podéis hacer vuestros pedidos. Esperamos que esta nueva edición sí pueda llegar hasta todos aquellos interesados en el tema que no pudieron acceder a ella en la  primera edición.

Numero de paginas : 268

Dimensiones: 21 X 27cm

Interior en color estándar con papel blanco. Gramaje 74-90


Amazon: Los alquimistas del 7º arte. Volumen 1




viernes, 4 de agosto de 2023

Pablo Pérez, pionero de los efectos especiales

 

                        Pablo Pérez, una vida dedicada a los efectos especiales

Pablo Pérez Muñoz   fue uno de los pioneros de los efectos especiales en el cine español.  En los años cuarenta aún no existían en los estudios de cine españoles departamentos específicos para crear los efectos especiales.  Esta era un labor que se repartían entre el departamento de arte, donde carpinteros, constructores, pintores y demás artesanos hacían maquetas, muebles y paredes falsas para ser destruidas, etc. Mientras que en el departamento de fotografía se encargaban de los trucajes ópticos y fotográficos. Cuando había que hacer una lluvia o una nevada, siempre había algún atrecista manitas que se encargaba de eso menesteres.  Entre los primeros que comenzaron a hacer estos trabajos, estaban también los hermanos Antonio y Manuel Baquero. No sabemos exactamente cuando comenzó Pablo Pérez en el mundo del cine, probablemente a finales de los cuarenta o principios de los cincuenta.  Trabajaba como profesor y aunque  no tenemos constancia de cómo fue su inicio en el cine, si sabemos que comenzó haciendo maquetas.  Algo a lo que era muy aficionado y  en lo que  tuvo oportunidad de lucirse en muchas ocasiones. Uno de los primeros títulos en los que tenemos certeza que trabajó fue en Todos somos necesarios, (1956, José Antonio Nieves Conde) película en la que colaboró en la realización de la maqueta del tren y el paisaje nevado en miniatura.


En la imagen superior se ve a Pablo Pérez a la derecha trabajando en la maqueta del tren. Abajo una imagen de la película.

Cuando  comenzaron  llegar las producciones extranjeras a España a mediados de los años cincuenta,  se crearon los primeros talleres de efectos especiales, bajo la supervisión de experimentado  técnicos ingleses y americanos como  Cliff Richardson, Bill Warrington, Alex Weldon.  Pablo Pérez fue uno de los primeros que comenzó a trabajar en los departamento de efectos especiales de los americanos junto con los hermanos Baquero,  en películas como Orgullo y pasión (1957, Stanley Kramer) o Salomón y la reina de Saba (1959, King Vidor)

Pablo Pérez en el rodaje de Salomón y Saba.

Poco después Samuel Bronston desembarcó en suelo español, con su grandes producciones y contrató a Alex Weldon, un veterano de los efectos especiales, como jefe del departamento en todas sus producciones. Pérez fue  su mano derecha durante los años de Bronston. En aquel equipo entraron una gran cantidad de jóvenes, como Basilio Cortijo, Fernando Pérez, Antonio Parra, Antonio Bueno,  y los mencionados Antonio y Manuel Baquero.  Toda aquella generación aprendió de los técnicos extranjeros trabajando en aquellas grandes producciones como Rey de reyes (1960, Anthony Mann)  El Cid (1961, Anthony Mann), 55 días en Pekín (1962, Nicholas Ray) o El fabuloso mundo del circo (1964) Henry Hathaway) y otras como Lawrence de arabia (1962) o Doctor Zhivago (1965) de David Lean.  Luego llegaron los italianos y las coproducciones europeas que también dieron mucho trabajo a los técnicos de efectos especiales con westerns, películas bélicas, de piratas, espías, etc.

Pablo enseñando a un especialista a manejar el arco en el rodaje de El Cid (1961)

Pablo Pérez fue uno de los primeros españoles en abrir su taller de efectos especiales independiente de los americano. Aunque no tenemos información suficiente para corroborar la fecha,  ya en el año 1960 aparece en los títulos de crédito de una película española como responsable de los efectos especiales María, matrícula de Bilbao (1960, Ladislao Vajda) y en otras películas españolas como A hierro muere (1962, Manuel Mur Oti) o Los chicos con las chicas (1967, Javier Aguirre)

Entre medias siguió trabajando con los extranjeros en películas como:  La batalla de las Ardenas (1965, Ken Annakin) El largo día del águila (1969, Enzo Castellari) o Nicolás y Alejandra (1971, Franklin Schaffner) o Marco Antonio y Cleopatra (1972, Charlton Heston)

Titulas de inicio de Marco Antonio y Cleopatra (1972) donde aparece por primera vez como jefe de efectos en una producción americana.

Pablo y algunos miembros de su equipo sentados sobre bombas de atrezo en el rodaje de La batalla de Inglaterra (1969)

A lo largo de los años setenta su filmografía se dispara trabajando en  producciones americanas como Los tres mosqueteros  (1973, Richard Lester)  o Sinbad y el ojo del tigre  (1977, Sam Wanamaker) pasando por coproducciones europea a como  la hispanos-alemana El valle de las viudas (1975, Volker Vogeler) o producciones españolas de todos los géneros; Pánico en el Transiberiano (1972, Eugenio Martín)  o Inquisición (1977, Paul Naschy) de terror,  y comedias como: Los pecados de una chica casi decente (1975, Mariano Ozores) o Madrid, costa Fleming  (1976, José María Forqué)


Dos fotos de ensayos de la flotabilidad en Almería del barco construido para Sinbad y el ojo del tigre (1977)


Pablo Pérez (con camiseta roja) En el rodaje de Los cuatro mosqueteros  (1974) pelicula para la  que construyeron un pequeño submarino, entre otros artilugios mecánicos. 



Ya en los años ochenta, su actividad comienza a disminuir y se centra en películas nacionales, realizado efectos para  comedias del productor José Frade como  Cristóbal Colón, de oficio descubridor (1982, Mariano Ozores) o La Hoz y el Martínez (1985, Álvaro Sáenz de Heredia)  También en  películas dramáticas como Mar Brava (1983, Angelino Fons) o La mitad del cielo (1986, Manuel Gutiérrez Aragón) y colaborando asimismo  en varias series producidas por Radio Televisión Española como  Las Picaras o Sonatas , ambas de 1983.  Durante los años setenta y ochenta, trabajan en el taller de Pablo Pérez, varios técnicos de efectos especiales como Tomas Urban, Fernando Pérez Escurra, o Francisco García. 

 Se retira del cine a medianos de los ochenta y se dedica plenamente a  dirigir un restaurante que había adquirido a mediados de los setenta  en la zona norte de Madrid. Falleció  en el mas absoluto anonimato como muchos otros profesionales del cine dejando tras de sí innumerables títulos míticos de películas de todos los géneros y nacionalidades. Uno de esos grandes profesionales que pasó casi sin reconocimiento público y que desde este Blog queremos recuperar. 

Muchas gracias a su hija Paloma por la información y material gráfico que nos ha cedido para este  breve artículo.

Pablo Pérez a la derecha junto a Alex Weldon supervisor de efectos de las películas de Samuel Bronston.

viernes, 25 de marzo de 2022

Joaquín Martín. 40 años construyendo decorados para cine y televisión.

                

Hoy dedicamos este pequeño articulo a  Joaquín Martín, un artesano del departamento de arte, carpintero y encargado de construcción de decorados con una trayectoria de más de  40 años trabajando en cine y televisión.  

Comenzó su andadura profesional  como ebanista en un taller de la zona  de Tetuán en Madrid.  Uno de los que trabajaban allí le dijo a Joaquín que había trabajado en la construcción de decorados de una película.

Joaquín, animado por esto, se fue a los estudios Sevilla Films y  descubrió que estaban buscando personal para construir decorados de una película Reina santa (1946) con Enrique Alarcón como jefe decorador, y aquella fue su primera película de una larga lista.


Después de aquello siguió trabajando en otras películas como El quijote (1948)  en la que se rodaron los interiores en Sevilla Films y los exteriores en Campo de Criptana.


Se quedó en Sevilla films  donde el jefe de construcción era el veterano Enrique Bronchalo, pero a los pocos años este se fue y entró  a reemplazarle Francisco Prósper. Durante años trabajó en el equipo de este constructor casi siempre en Sevilla Films  aunque alguna vez  fue a los estudios CEA donde el jefe de construcción era Francisco Asensio. Era algo habitual  que entre los jefes de construcción se pasaban a profesionales de uno a otro estudio. En CEA recuerda haber trabajado en películas como  en la película Marcelino Pan y vino (1955) o Teresa de Jesús (1961)

Trabajando con Prósper en los estudios Sevilla Films hizo muchas películas, entre las que destacan la de la productora CIFESA, como   Locura de amor (1948), Alba de América (1951), Agustina de Aragón (1950), Pequeñeces (1950), La leona de Castilla (1951) o Jeromín (1953)  

En Agustina de Aragón cuando se derrumba el techo del hospital bajo el bombardeo del ejército francés, en realidad eran un grupo del equipo de construcción subido a andamios que lanzaban trozos de madera, polvo, serrín, etc, pero se le fue un panó de construcción que se desprendió del decorado, afortunadamente sin consecuencias perniciosas.


Arriba, decorado de Agustina de Aragón. Abajo, equipo de arte  con el decorador Sigfredo Burmann en el centro, posando con la maqueta de Zaragoza construida para Agustina de Aragón

En Alba de América. en el decorado del barco en el puerto con la torre del oro.  levantaron el mástil del barco y había que subir arriba para sujetar las cuerdas y obenques. Pero nadie quería hacerlo dado que el mástil se movía mucho. Prósper estaba preocupado hasta que Joaquín se ofreció a hacerlo. Se hizo un columpio y  subió a lo más alto del mástil que se bamboleaba peligrosamente. Lo sujetó a la parte superior y así pudo trabajar y atar todos los cabos que sus compañeros  sujetaron en el suelo para que el mástil quedase fijo. Fue una maniobra bastante arriesgada, pero finalmente salió bien y Prósper  se lo agradeció profundamente.

Decorado del puerto de Sevilla con la Torre del oro  y una de las caravelas. 

También  en el equipo de Prósper, trabajó  en Amaya (1952) con Espinosa y Parrondo como decoradores.  Se comenzaron a construir los decorados de un pueblo medieval en El Escorial, pero producción se quedó sin dinero y la película se canceló dejándoles de pagar a los de construcción.  Un año después volvieron a terminarla y les pagaron lo que les debían.

A mediados de los cincuenta empezaron a llegar producciones extranjeras (americanas y británicas) y formando parte del equipo de construcción  de Prósper trabajó en títulos como: El caballero negro (1954), Ricardo III (1955), Mr.Arkadin (1955) y Alejandro magno (1956)    

Para la produccion británica El caballero negro construyeron el patio del castillo y una réplica del monumento megalítico de  Stonehenge en la casa de campo de Madrid.  En la construcción del castillo hubo un accidente.  En aquellos años los andamios se montaban atando las piezas con cuerda, uno de ellos se soltó y se desmonto con varios trabajadores subidos. Desgraciadamente, en esta ocasión fallecieron cuatro miembros del equipo de construcción.


También con  Prósper trabajó en  La vuelta al mundo en 80 días (1956) rodada en Chinchón.

El primero por la derecha, Joaquín Martín junto a Cantinflas en la plaza de  Chinchón.  

Calabuch (1956) fue su última película con Prósper.  Se hizo el bar en decorado,  parte de la iglesia y una réplica de la parte superior del faro que se construyó en la playa para que el protagonista no tuviese que subir todas las escaleras del faro realporque estaba muy mayor y le costaba demasiado.

Tras este rodaje Mariano Erdoiza se independizó de Francisco Prósper, y Joaquín se fue con  él y trabajó formando parte de su equipo de construcción  en películas como: Campanadas a medianoche (1966),  Orgullo y pasión (1957)  En esta última se construyeron los molinos de viento  en Salamanca.


Arriba. Joaquín en Salamanca con los molinos. Abajo. con Frank Sinatra y otros compañeros durante el rodaje de Orgullo y pasión.

Durante un breve periodo Joaquín colaboró como encargado de carpinteros con otros constructores como Tomás Fernández  con el que hicieron un decorado de varias  de un poblado de Judea para la película de Samuel Bronston Rey de reyes (1960). Una noche se desató una terrible tormenta con vientos huracanados y se llevó casi todos los decorados incluido el templo, solo quedó en pie el decorado construido por el equipo de Joaquín.

A principios de los años sesenta comienza a trabajar en  el departamento de construcción de Televisión Española, donde colaboró con decoradores como  Fernando Sáenz, Bernardo Ballester, Paco Sanz, etc.  Formó parte del equipo de construcción de decorados  en la película Sócrates (1971) levantando los decorados de Atenas en el pueblo madrileño de Patones de arriba.

Joaquín y dos comnpañeros en la Atenas construida en Patones de Arriba

Trabajando en TVE participó en la construcción de los decorados  que se hicieron para la serie dedicada a Zarzuelas dirigidas casi todas por Juan de Orduña como:  Las golondrinas (1968),  Maruxa (1969) o El caserío (1972)

 

Imagen del rodaje de El caserio en el que se aprecia el decorado de la iglesia construido hasta la altura del rosetón. 

Durante más de treinta  años, hasta su jubilación en 1992 trabajó en Televisión Española formando parte del equipo de construcción de decorados de programas y series tan conocidas como la dedicada a adaptaciones de obras de teatro  Estudio 1 (1965-1980), o la de dramatización de novelas de autores cásicos titulada Novela (1962- 1979)  y series tan populares como Fortunata y Jacinta (1979)

 

lunes, 29 de noviembre de 2021

Francisco Prósper. Creador de ilusiones

 Ya está a la venta el nuevo libro de Ediciones Area51, dedicado al diseñador y constructor de decorados,  maquetas y trucajes Francisco Prósper Zaragoza.  





Artista valenciano que comenzó su andadura en el mundo de las fallas y pasó a trabajar en los estudios de cine en Madrid, donde se convirtió en uno de los más reputados constructores de decorados y expertos en maquetas.  No contento con esto cursó estudios de dirección de cine en la escuela oficial y dirigió dos largometrajes y varios cortos y documentales. Escribió guiones y colaboró como productor en varios proyectos.  A lo largo de su carrera trabajó con algunos de los mejores directores de cine del momento y con técnicos de la talla de Ray Harryhausen, Gil Parrondo, o  Eugene Lourie.  Su filmografía abarca desde cientos de películas españolas hasta coproducciones europeas y grande producciones americanas y británicas rodadas en suelo español.

  El texto de este libro monográfico ha sido elaborado a partir de información tomada de testimonios de la propia familia de Prósper y entrevistas a profesionales que le conocieron como: José Luis Garci, Benjamín Fernández, Fernando González, Fernando Arribas, Jacinto Soria, etc. Además del excelente material gráfico de familia Prósper, contamos con el material cedido  por los profesionales entrevistados y por la familia de Manuel Summers,  y de Emilio Ruiz del Rio.

Dejo unas cuantas paginas de muestra y enlace a la página web de EdicionesArea51 donde podéis  encontrar  más información sobre este libro.







Formato: 210 x 240 mm, vertical
Páginas interiores 238
Más de 400 fotos a color y B/N
PVP: 20 euros +  gastos de envío.


Pedidos: Area51ediciones@gmail.com


lunes, 18 de octubre de 2021

Exposición sobre el maquetista Emilio Ruiz. Daganzo 2021.

El próximo mes de noviembre se inaugurará una exposición sobre Emilio Ruiz del Río en Daganzo, Madrid. Soy el comisario de este evento y quiero compartir con vosotros algunas imágenes de las piezas originales que vamos a mostrar. 

 El cartel de la exposición es una imagen de Emilio Ruiz con una pintura sobre chapa de aluminio para la película Cañones para Córdoba (1970).

Algunas de las piezas que mostraremos son:  Una pintura recortada sobre aluminio realizada para un anuncio de televisión.


 Algunas miniaturas que realizó para las película Tuno negro (2001) 


 Torre de la maqueta que se construyó de la catedral de Salamanca. 


 El embrujo se shanghai (2002)


Escena de la película con la maqueta  colocada  en la localización. Se rodó en el antiguo matadero de Madrid. 


La niña de tus ojos (1998) Piezas de la maqueta de la entrada al campo de prisioneros. 


Las maquetas en la localización preparando el rodaje nocturno. 


Imagen de la película en la que aparece dicha maqueta. 

También uno de sus últimas pinturas de la catedral de Notre Dame que realizó para el documental Emilio Ruiz: El último truco (2007) poco antes de su fallecimiento.


En en rodaje de dicho documental aparece Emilio con el director Enzo Castellari mostrando la pintura  de Notre Dame sobre Madrid. 

La inauguración de la exposición  será el viernes 5 de Noviembre  en la casa de la Juventud de Daganzo.  Dicha exposición está organizada por el ayuntamiento de Daganzo y la asociación cultural Daganzo Madrid70 con la colaboración de Filmoteca española, la familia de Emilio Ruiz, y piezas cedidas por Pancho Alted (Tesauro) y Ángel Díaz Sacristán. 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Historia del "matte painting" en España.

 

Maquetas pintadas en cristal en el cine español  / Matte paintings "made in Spain"    

16/10/2020. Domingo Lizcano. 

 Años antes de comenzar a trabajar como profesional en el mundo de los efectos especiales para cine y televisión,  era ya un gran aficionado a los trucajes conocidos como "matte painting".  Los conocía por varios documentales y making of de películas americanas como la trilogía  de La guerra de las galaxias, y publicaciones como Cinefex o Starlog.  La primera película en la que trabajé tuve la suerte de coincidir con el gran pintor de maquetas Emilio Ruiz del Rio  que realizó una pintura en cristal para la película de terror La mansion de Cthulhu (1991). Mi interés en estos trucos de maquetas pintadas en cristal  se fue incrementando con los años según fui descubriendo los numerosos ejemplos de estos trucajes usados en el cine español.  Esta técnica ha caído en el olvido y  la artesanía de pintar con pinceles y pintura acrílica y oleo sobre un cristal, ha sido reemplazada por  las modernas técnicas  de pintura y retoque fotográfico digitales.

Pero empecemos por el termino en ingles para describir este tipo de trucajes, que  es "matte painting".  Una traducción literal  seria pintura mascara, pero más bien debería ser pintura con enmascaramiento. ya que de eso se trataba cuando se creó esta denominación.  Haciendo un poco de historia hay que remontarse  al año 1907 cuando el artista americano Norman Dawn comenzó a hacer uso de la técnica conocida como glass shot ( plano con cristal) en la que se colocaba un enorme cristal  a un par de metros frente a la cámara y se pintaba en este los elementos deseados. Podría ser un castillo , una ciudad, o cualquier elemento de paisaje o arquitectónico que resultase de difícil o costosa construcción a tamaño real.  Durante años se utilizó esta técnica  en el cine mudo con excelentes resultados.

Sketch explicativo del "Glas Shoot" de Norman Dawn. 

 Sin embargo  en muchos casos resultaba complicado llevar a exteriores  una gran lamina de cristal enmarcada  en la que el artista debía trabajar a la intemperie pintando en el cristal los escenarios requeridos.   Por eso varios artistas entre ellos Norman Dawn y otros como Ferdinand P. Earle o Walter Percy Day comenzaron a experimentar con otro sistema similar con el que poder trabajar tranquilamente en su estudio.  Se trataba de fusionar el glass shot con el matte shot. Este ultimo  era simplemente  un truco de doble exposición en el que se bloqueaba una parte de lo filmado con una cartulina negra para  bloquear la luz e impedir la exposición de la película en esa zona.  Esta zona bloqueada o enmascarada en negro era donde debía ir la pintura de el elemento deseado. El artista podia ahora realizar la pintura en su estudio pintando en el cristal aquello que  se integraría en el material rodado.  La pintura y el escenario rodado anteriormente se podían juntar de diversas formas. Una era con la ayuda de un Optical printer (impresora óptica) que  en términos sencillo era una maquina con una pantalla sobre la que se proyectaban las dos imágenes creando una sola que era a su vez filmada por otra cámara.  La otra opción era conocida como "original negative" en la que se usaba el negativo original en el que se había rodado el escenario  con la pintura enmascarada en negro  y se  filmaba la pintura realizada por el artista en esa misma película usando una máscara que tapase lo ya filmado y dejase libre el área previamente enmascarada que no había sido expuesta a la luz. De este modo  se filmaba en el mismo negativo el escenario real y el pintado quedando todo expuesto en dos momentos diferentes pero en el mismo negativo. 

Cualquiera de estas diferentes aproximaciones al mismo truco son perfectamente validas si se realizan con acierto. Hay grandes ejemplos de  maquetas pintadas en cristal realizadas en las distintas técnicas.  

En cuanto al cine español, también tenemos muchos ejemplos de  estos trucajes.  El termino matte painting no se ha usado en el cine español hasta recientemente con la llegada de los efectos por ordenador y los matte painting digitales.  Durante años a los pocos artistas que realizaban estas trabajos se les llamaba simplemente pintores de maquetas o maquetistas.  Aunque este último término es muy amplio ya que en él entran también los constructores de maquetas corpóreas (carpinteros, escayolistas, etc). Artistas especializados en maquetas pintadas en cristal ha habido muy pocos en el cine español, pero si de una calidad excelente.  El más famoso  de ellos  es sin duda Emilio Ruiz del Rio, uno de los artistas más longevos de nuestro cine ya que trabajó en su especialidad desde  el año 1942 hasta su muerte en el 2007,  la friolera de 65 años.

En realidad  Emilio Ruiz  fue el único que llegó a especializarse completamente es esta disciplina artística  y por lo tanto se convirtió durante varias décadas en el pintor de maquetas oficial del cine español.  Maquetas corpóreas es otra cosa, ya que había muchos talleres de construcción y grandes maquetistas y decoradores que usaban esos trucajes. Pero  este articulo está dedicado a las maquetas pintadas , generalmente sobre una luna de cristal aunque también se realizaron muchos trabajos sobre recorte de chapa de aluminio o madera. 

Emilio Ruiz pintando en un cristal para la pelicula Cristobal Colon: el descubrimiento (1992)

Tuve la suerte de conocer, trabajar y disfrutar de una amistad con Emilio Ruiz, así como de haber tenido la posibilidad de conocer y charlar sobre el tema con Julián Martin el otro gran maquetista del cine español.  En mis años de investigación para escribir el libro "Los alquimistas del séptimo arte" pude entrevistar a profesional del cine español que trabajaron con Pedro Schild otro de los grandes  decoradores-pintores  que trabajaron en nuestro cine, o  con Antonio de Miguel un excelente pintor forillista que más tarde pasó a ser ayudante de director de arte y finalmente llego a ser director artístico. También él durante varios años pintó maquetas en cristal.  En realidad en España, dado la limitada naturaleza de nuestra industria, no ha habido cabida para muchos más profesionales en esta técnica ya que  con solo unos pocos había suficiente mano de obra  para la escasa  demanda de estos trucos.  Gracias  a la información  recolectada en entrevistas a profesionales  y a la continua búsqueda de las escasísimas menciones a estos trucos en libros y revistas de cine español he podido crear esta línea temporal cronológica en la que reconstituir  una historia breve de las maquetas pintadas  en el cine español.

 He incluido también algunos trabajos realizado en películas en régimen  de coproducción o incluso de producción extranjera siempre y cuando el artista fuese español.   Por lo que he podido averiguar, aunque esta técnica comenzó a utilizarse en el cine americano  en el año 1907 y en Inglaterra en 1919, en España no he encontrado ninguna película con este tipo de trucajes hasta el año 1940. Maquetas corpóreas evidentemente se habían usado muchas, ya desde el cine mudo cuando los pioneros como Fructuoso Gelabert y sobre todo Segundo de Chomón realizaron rodajes con maquetas y miniaturas.  Pero no fue hasta  después de la guerra civil cuando dos directores artístico extranjeros  introducen dicha técnica en el cine español.

 Comenzamos así con esta breve Historia de las maquetas pintadas en cristal en el cine español: 

Pierre Schildnecht o Schildkneckt decorador ruso exiliado a Francia, había aprendido la técnica de pinturas en cristal (matte painting)  cuando trabajó en Francia con el artista británico Walter Percy Day. En 1939 se traslada a España huyendo de la Segunda Guerra Mundial y es contratado en Barcelona por la productora UFISA, cambiando su nombre a Pedro Schild. Para la película La florista de la reina (1940) realiza el primer trucaje con pintura en cristal  conocido en una película española. 

En los estudios cinematográficos Orphea de Barcelona se recrea la Gran Vía madrileña. Se construyó la parte inferior de algunos edificios y la parte superior la pintó Schild en cristal. 

Pedro Schild trabajando en una pintura en cristal. 

Schild usó la técnica del "matte painting", es decir que enmascaraba  la parte donde iría la maqueta al rodar el plano y la pintura la realizaba en su estudio, donde rodaba la pintura una vez terminada  en la misma película usando el negativo original.  Como ayudante suyo estaba Enrique Alarcón que fue testigo de la realización de dicho truco y de otros más con maquetas corpóreas y cuando  Alarcón se estableció en Madrid poco después comenzó a usarlos en sus películas. Schild pasó sus primeros años en Barcelona cuando Alarcón se fue a Madrid,  Schild  tomo como su nuevo ayudante a Juan Alberto Soler, que también aprendió la técnica y que la puso en práctica  en varias ocasiones, siendo él mismo quien realizase las pinturas.

De vuelta a Madrid y como decorador jefe, Enrique Alarcón utilizó las maquetas pintadas en cristal en películas como  Eloisa está debajo de un almendro (1943) y El Clavo (1944).  Alarcón  contó para realizar las pinturas con Enrique Salvá  que era en esa época  uno de los mejores y más solicitados pintores de forillos del cine español. Alarcón le explicó la técnica de la pintura en cristal y este se animó a realizar los trucos en dichas películas. De este modo comenzó Enrique Salvá a pintar maquetas en cristal para Alarcón, y otros decoradores. Salvá tenía como ayudante a un jovencísimo Emilio Ruiz, recién salido de la escuela de bellas artes. Emilio Ruiz aprendió con Salvá a pintar forillos y maquetas en cristal, convirtiéndose rápidamente en un magnifico profesional de estos dos oficios. 

Decorado de  Eloisa está debajo de un Almendro. El techo y los arcos que lo refuerzan, estan pintados en cristal por Enrique Salvá

Otro decorado de Alarcón, para El Clavo. El techo de la sala de juicios fue pintado en cristal por Enrique Salvá.

Otro director artístico extranjero, el alemán Sigfrido Burmann, había diseñado los decorados de tres producciones españolas rodadas en los estudios alemanes UFA. Fue allí donde fue testigo de la utilización de los trucos de maquetas en primer término, tanto corpóreas como pintadas en cristal. Cuando volvió a España a finales de los años 30, comenzó a hacer uso de estos trucos. En varias películas utilizó maquetas corpóreas hasta que en 1944 probó por primera vez las maquetas en cristal. Burmann conocía a Enrique Salvá que era un magnifico pintor de forillos con el que había trabajado anteriormente. Le  explicó cómo funcionaba el truco del cristal y  Salvá se animó a intentarlo en la películas como  Los últimos de Filipinas  (1945)

En los exteriores de los estudios madrileños CEA, se contruyeron chozas y una iglesia para Los últimos de Filipinas. Se completó con una pintura en cristal añadiendo tejados de las chozas de fondo, montañas y palmeras. 

Enrique Salvá utilizó la técnica de "Glass shot". Colocando un cristal frente a cámara y pintando en el cristal  el elemento deseado encajándolo con el decorado o paisaje que se ve por cámara.   

Enrique Salvá (derecha) junto a su joven ayudante Emilio Ruiz (izquierda)

Durante los primeros años de la década de lo cuarenta en España había solo dos pintores de maquetas en cristal. Pedro Schild que pintaba para las películas en las que él era decorador jefe y también para otras en las que directores de arte  amigos suyos le pedían que realizase sus trucos. Por otra parte estaba Enrique Salvá que pintaba forillos y maquetas con su joven ayudante Emilio Ruiz para Burmann, Enrique Alarcón y muchos otros decoradores.


Para la escena del descenso a la ciudad subterranea de La Torre de los siete jorobados se construyó solo un tramo de escaleras . El piso superior y los inferiores son una pintura en cristal de Schild. 

Para la pelicula Ines de Castro (1944) Pedro Schild diseñó unos espectaculares decorados medievales que completó con numerosas maquetas pintadas en cristal, como la parte superior de este castillo con el cielo y las nubes también pintadas. 

Para la pelicula portuguesa Camoes (1946)   sobre la vida del escritor Luis de Camoes,  se recreó la Lisboa del siglo XVI. Pedro Schild realizó varias maquetas  entre ellas una espectacular vista de Lisboa.

La duqesa de Benameji (1949) Pedro Schild pintó en cristal la parte superior del cortijo con el cielo y las montañas de fondo. 

En Barcelona, no había ningún pintor especializado en estas técnicas y  fueron dos directores artísticos los que se decidieron a pintar ellos mimos en cristal para resolver las necesidades de producción.

Quien fue el primero no está muy claro y tampoco es importante. Alfonso de Lucas,  comenzó su carrera en Madrid antes de la guerra civil. Tras la contienda, se va a Italia a estudiar escenografía y allí aprende la utilización de maquetas corpóreas y pintadas en cristal.  Cuando vuelve a España  en 1943, se traslada a Barcelona y comienza a utilizarlas, especialmente las maquetas de construcción corpórea. En el año 1948 realiza una pintura sobre cristal para Don Juan de Serrallonga y el año siguiente varias más para la producción El Hijo de la noche (1949)  Alfonso de Lucas desarrolló el resto de su carrera profesional en Barcelona y utilizó en algunas ocasiones el truco de maquetas pintadas en cristal durante la década de los cincuenta.

Don Juan de serrallonga. El cielo y la parte superior del decorado de una posada fueron pintadas por el decorador Alfonso de Lucas.


Dos fotos de Alfonso de Lucas trabajando en la pintura de una calle para la pelicula El hijo de la noche

Imagen final de la maqueta pintada encajada con el mínimo decorado que consistia en el suelo de la calle y un forillo  de un edificio al fondo. Los edificios en perspectiva a los laterales eran la pintura. 

Hemos visto ya que Pedro Schild, antes de trasladarse a Madrid, realizó varias películas en Barcelona con Juan Alberto Soler como ayudante. Este aprendió con Schild. la técnica de las maquetas en primer término. y las puso en práctica cuando fue necesario. También Juan Alberto se decidió a pintar en cristal  en  varias ocasiones en películas en las que él era el decorador, aunque aparentemente no lo hace hasta la década de los cincuenta.

 Para la película El duende de Jerez (12954) tan solo se construyó la parte central de un camino suspendido en el aire y el resto lo pintó en cristal Juan Alberto Soler. 

Para este decorado perteneciente a la pelicula Lo que nunca muere (1955)  se contruyó la parte inferior del edificio en los estudios Orphea de Barcelona y  la parte superior con el fondo y el cielo los completó Juan Alberto con una pintura. 

Juan Alberto Soler ( derecha) junto a su maestro Pedro Schild (izquierda)

   En los años cincuenta en los estudios de Madrid, continúan pintando maquetas en cristal Pedro Schild  y Enrique Salvá con Emilio Ruiz. Aunque casi siempre trabajaron en equipo, durante un par de años Salvá y Ruiz  se separaron pintando forillos y maquetas cada uno por su lado. Los decoradores llamaban a uno o al otro para sus películas, pero se dio el caso de que Burmann  que tenía en gran aprecio a ambos, no quiso elegir y les llamaba para que, en una misma película, uno pintase una maqueta y otro otra. Esto ocurrió por ejemplo en Alba de América (1951)

La parte superior de la torre del oro y los mástiles del barco fueron pintados por Enrique Salvá para Alba de America.

En la misma película, Emilio Ruiz pintó la parte superior del decorado de una iglesia.

El andén (1957) Salvá y Ruiz volvían a trabajar juntos. La parte superior del decorado y el cielo se pintaron en cristal. 

Las montañas del fondo fueron pintadas en cristal por Salvá y Ruiz para Orgullo (1955)

A mediados de los cincuenta, Salvá se va a Méjico donde trabaja en un Cabo de Hornos (1956) a su vuelta a España, sufre un accidente de coche y muere. Pedro Schild realiza sus últimos trabajos a finales de los años cincuenta y a principios de los sesenta se retira. Emilio Ruiz queda como el único profesional especializado en pinturas en cristal.

Pintura de Enrique Salvá para Cabo de Hornos  en la que completa un paisaje natural con montañas nevadas y los restos de un campamento abandonado. 

Aquellos tiempos del Cupé (1958) Emilio Ruiz pinta el techo y la parte superior del teatro con los palcos.  

Aunque a finales de la década de los cincuenta aparece uno más. Enrique Alarcón utilizaba con mayor frecuencia las maquetas corpóreas que las pintadas, pero aun así solía emplearlas por su  rapidez, eficacia y  bajo coste, comparadas con las construidas en corpóreo. Durante años había trabajado con Salvá y Ruiz, pero  tenía entre sus ayudantes a un excelente pintor de forillos, Antonio de Miguel y  le animó a que realizase pinturas en cristal en la película ¿Donde vas Alfonso XII? (1958)

La parte superior de los edificios y del arco fueron pintados en cristal por   Antonio de Miguel para ¿Donde vas, Alfonso XII? 

El pintor y decorador Antonio de Miguel. 

Aunque Antonio de Miguel nunca se especializó en esta técnica, si que realizó maquetas pintadas en cristal para varias películas de Alarcón y de otros decoradores sobre todo durante la siguiente década.

En los años sesenta  las grande producciones americanas  e inglesas llegaron a España,  aunque casi nunca se realizaron maquetas pintadas en cristal para estas superproducciones. Donde Emilio Ruiz  sí que desarrolló una gran actividad como pintor de maquetas fue para las coproducciones europeas especialmente italianas.  Comenzó a utilizar asiduamente el recorte en chapa. Esta técnica es similar a la pintura en cristal, pero en vez de hacerlo en una luna trasparente difícil de transportar y peligrosa,  Emilio pintaba sobre una fina chapa de aluminio que recortaba y sujetaba de forma horizontal por un lateral, o verticalmente ocultando la sujeción con una roca, un poste o un tronco. las primeras maquetas pintadas las realizo para películas como La revuelta de los Gladiadores (1958) o Las legiones de Cleopatra  (1959) El productor italiano Italo Zingarelli le contrató para que pintase maquetas en sus películas, lo cual le abrió a Emilio Ruiz las puertas del mercado italiano, realizando así numerosos trabajos en  películas de esta nacionalidad.


Emilio Ruiz trabajando en una pintura sobre cistal  de Las legiones de Cleopatra. Al fondo se ve el decorado del templo egipcio y en la imagen de abajo se aprecia la pintura perfectamente integrada.  

Otro decorado que Emilio Ruiz completó en la parte superior pintando la entrada a una ciudad oriental en  La reina de los barbaros (1960)

Para la pelicula Los Titanes (1962) Emilio Ruiz pintó la ciudad amurallada que aparece al fondo tras el actor italiano Giuliano Gemma.


Emilio Ruiz posa tras una de las maquetas pintadas en chapa recortada que realizó para la pelicula bélica Gran golpe contra las S.S. (1967)

Durante los años sesenta Antonio De Miguel realiza algunas pinturas en cristal para películas sobre todo de Enrique Alarcón como  Rocío de la Mancha (1963) o Cotolay (1967) y con otros decoradores como en Fray escoba (1961) Sin embargo Antonio de Miguel tenia la aspiración de ser director de arte y lo consiguió en la década de los años setenta, abandonando su trabajo como pintor de forillos y maquetas.

Pintura de Antonio De Miguel completando la parte superior y el cielo del decorado de una iglesia en Fray escoba

Para Enrique Alarcón, Antonio de Miguel pintó esta maqueta completando la parte superior de una casa y el paisaje que la rodea en Rocío de la Mancha

Tambie´n para Alarcón, de Miguel pintó esta vista lejana de la vieja catedral románica de Santiago en la pelicula Cotolay

En Barcelona Juan Alberto Soler pinta maquetas en cristal para películas como Gaudí (1960) , El rapto de las sabinas (1963) o Toto de arabia (1965) . Su actividad profesional se desarrolla hasta finales de los años setenta, aunque en esa década  no parece hacer uso de pinturas en cristal.

Para la biografia del arquitecto catalan Antoni Gaudí, Juan Alberto, pintó en cristal varias maquetas mostrando algunos de sus edificios en fase de contrucción. 

En la comedia Toto de Arabia, Juan Alberto realizó una pintura en cristal  completando un pequeño decorado de ciudad arabe con una vista general en la parte superior.

En la década de los setenta es muy probable que el único pintor de maquetas en España fuese Emilio Ruiz. No he podido encontrar ejemplos de estas maquetas realizadas por Antonio de Miguel  durante esta década, y tampoco de Juan Alberto Soler o de Alfonso de Lucas en Barcelona.  

Maqueta  de una ciudad fortificada pintada en chapa por  Emilio Ruiz para el western  Cañones para Cordoba (1970)


En la película Marco Antonio y Cleopatra (1973) Emilio pintó varias maquetas en chapa recortada, convirtiendo la fachada del Consejo de Investigaciones cientificas de Madrid en un edificio del antiguo Egipto. 


Tambien realizó maquetas pintadas en chapar en la pelicula de Ray Harryhausen El viaje fantástico de Simbad (1973) Emilio Ruiz con Harryhaysen

Bosque de setas gigante pintado por Emilio Ruiz para la película de Juan Piquer Simón Viaje al centro de la Tierra(1976)

También en esta decada trabajó Emilio Ruiz muy frecuentemente para Televisión Española en diversas series y programas. 

La parte superior de los edificios está pintada por Emilio Ruiz para la serie
  El Picaro (1974) de Fernando Fernán Gómez

Los comuneros (1978) pelicula de Radio Televisión Española. La primera fila 
de tiendas del campamento son reales, las demás son pintadas. 

Otro profesional que conocía perfectamente este truco era el constructor de decorados y maquetas Francisco Prósper. Este había realizado bastantes trabajos con maquetas corpóreas y más adelante en los años ochenta realizaría algunas pinturas en cristal. Es posible que en alguna ocasión, el mismo Prósper tomase los pinceles y realizase alguna pintura en cristal, como haría en los años ochenta.  

En la década de los ochenta  se anima un poco la cosa. Surge un pintor de maquetas en cristal. Julián Martin Benito "Julianin". Julián  venía trabajando como pintor y forillista desde mediados de los años cincuenta,  en más de una ocasión algún decorador le había animado a pintar en cristal, pero no fue hasta el año 1980 cuando lo intentó en la película Jalea real.  A partir ese momento,  comienza una  exitosa labor como pintor de maquetas  en cristal y chapa recortada a lo largo de dos décadas. Julianin realiza magnificas pinturas en cristal para películas como Los santos inocentes, (1984) Luces de bohemia (1986) , Remando al viento (1988) o la serie de televisión Teresa de Jesus (1984)

La parte superior de la casa con el balcón, es una maqueta pintada de 
Julian Martín para Los santos inocentes. 

Julian posando con una maqueta pintada de sevilla para la serie de TVE 
Teresa de Jesus (1984)


Dos maquetas pintadas por Julian Martin para la película Remando al viento (1988)

Por su parte Emilio Ruiz, comienza a finales de los setenta a intercalar trabajos con maquetas corpóreas, pero continua igualmente pintando en cristal y chapa recortada. En 1982 trabajó en Conan el bárbaro donde realiza maquetas de ambas categorías. El productor Dino de Laurentiis  requiere de sus servicios en otras grandes producciones como Dune o Conan el destructor, aunque en estas dos últimas no realiza maquetas pintadas sino corpóreas. Donde sí lo hace ese en películas de Juan Piquer Misterio en la isla de los monstruos (1981) o Los diablos del mar (1982) Asimismo realiza unas excelentes pinturas  en chapa para la serie de televisión Miguel Servet (1989)

Emilio Ruiz pìntando una maqueta  en exteriores para la gran producción americana Conan, el barbaro (1982)

Ese mismo año Emilio pinta maquetas para una modeta comedia española como Cristobal Colón, de oficio descubridor (1982)


Y continúa su colaboración con Juan Piquer Simón en peliculas como Los diablos del mar (1982)


Emilio Ruiz con un amaqueta pintada en chapa para la serie de TVE Miguel Servet (1988)

En esta década dos decoradores más se animan a realizar maquetas pintadas. uno de ellos Julio Esteban, lo hace  obligado por razones presupuestarias. Trabajando en películas de bajo coste, es él mismo quien tiene que solucionar algunos problemas de escenografía y  realiza maquetas pintadas para películas suyas como La loca historia de los tres mosqueteros (1983) o Cuando Almanzor perdió el tambor (1984)

Para mostrar una vista lejana de la ciudad de Cordoba, Julio Esteban mandó recortar una silueta en madera y pintó la ciudad en miniatura para Cuando Almanzór perdió el tambor. 

Lo mismo hizo  Julio Esteban para una posada de la época en la comedia La loca historia de los tres mopsqueteros. 

 Ya hemos comentado sobre Francisco Prósper, que  en estos años realiza varias maquetas pintadas en cristal para películas como La biblia en  pasta (1984), Tuareg (1984), Los alegres picaros (1987), o El complot del anells (1988)

Para la coproduccion Tuareg, Francisco Prósper pinto en cristal los restos de una caravana en el desierto. 

Y en la pelicula El complot dels anells, Prósper transformó el exterior del edificio de TV3 en un ficticio aeropuerto de Barcelona pintandolo en cristal. 



En la coproduccion europea Los picaros (1987) Francisco Prósper realizó varias pinturas en cristal para tapar edificios modernos en vistas generales de Toledo y Salamanca. 

Ya en la década de los noventa, el trabajo principalmente se lo reparten entre Emilio Ruiz y Julián Martin. El primero  realiza varias pinturas en cristal para la serie de televisión Réquiem por Granda (1990), Golfus de Broma (1995), La niña de tus ojos (1998) y en Barcelona para la película Monturiol el señor del mar (1993)

Emilio Ruiz pintó en cristal la ciudad medieval de Granada con Sierra Nevada al fondo para Requiem por Granada


Para la producción italiana Golfus de broma, Emilio pintó varias maquetas de la antigua Roma. 

Emilio Ruiz trabajando en una maqueta pintada para la película de Fernando Trueba La niña de tus ojos (1998)

Por su parte Julián Martin pinta maquetas para la serie La forja de un rebelde (1990)  Historias del otro lado (1996) y películas como La hora de los valientes (1989) o La ciudad de los prodigios (1999)

La parte superior de los edificios en ruinas está pintado en chapa por Julian Martín para La forja de un febelde
Julián con el direcvtor José Luis Garci frente a una maqueta pintada para serie de television española Historias del otro lado (1996)


Julian Martín con una maqueta pintada del techo de la galeria principal del Museo del Prado para la película la hora de los valientes


Fachada del edificio es una pintura en chapa de Julian Martín para La ciudad de los prodigios. 

Y cabe añadir una pequeña participación del director de arte Gonzalo Gonzalo que fue requerido para realizar una maqueta pintada en chapa para la película  La vida láctea (1992). Gonzalo que había trabajado con Prósper y Emilio Ruiz conocía perfectamente la técnica y  realizó una pintura para alterar una localización de un pueblo de Portugal.


Maqueta pintada en chapa recortada  de Gonzalo Gonzalo para La Vida Lactea

También hay que reseñar  una maqueta pintada en chapa que realizó el técnico británico afincado en España Colin Arthur. Aunque Colin es escultor y nunca había pintado una maqueta en chapa o cristal, si que conocía la técnica y cuando le preguntaron si podría hacer una maqueta pintada  para la película El día nunca por la tarde (1994) respondió afirmativamente y pintó una extensión de costa en Peñiscola.


Colin Arthur pintando una costa ficticia para la película  El día nunca por la tarde. 

Pasado el año 2000  y con  la llegada de las nuevas tecnologías digitales, la técnica de las pinturas en cristal fue decayendo. Julián Martín realizó alguna a principios de la década como en  La dama de porto pi (2001) y Emilio Ruiz siguió pintando maquetas hasta su fallecimiento en 2007.  Aunque fue requerido en pocas ocasiones como en El Florido pensil (2002), Soldados de Salamina (2003) y Luz de Domingo (2007)

El monasterio y la cruz de los caidos es una pintura de Emilio Ruiz para El Florido pensil (2002)


Uno de los últimos trabajos de Emilio Ruiz fue para Luz de Domingo (2007) en la que pintó una vista lejana de New York a principios del siglo XX. 

 Mas allá de esta fecha y que yo sepa, no se ha vuelto a utilizar  el truco de las pintura en cristal más que de forma  semi-documental. Fernando Trueba en su película de género "metacine"  La reina de España, (2016)  homenajea a Emilio Ruiz haciendo que aparezcan dos trucos de pintura en cristal y chapa durante el rodaje de la película ficticia. Una de las pinturas ( la de chapa recortada,) fue realizada por el pintor escenográfico  Ramón. Llamas.

A día de hoy no tengo seguridad de que alguien más haya realizado algún efecto especial  parecido en los últimos años, al menos para largometrajes o series de televisión.  Dentro del mundo de los cortometrajes  es otra cosa y han debido hacerse algunas maquetas pintadas. Yo mismo  he colaborado en dos cortometrajes con pinturas en cristal, aunque la composición se hizo digitalmente.

En la actualidad existen numerosos estudios de efectos visuales con artistas digitales especializados en "matte paintings" realizados con ordenadores y programas informáticos. Es por lo tanto muy improbable que volvamos a ver películas con pinturas en cristal al estilo tradicional.

Domingo Lizcano  11-2020