jueves, 28 de mayo de 2026

Conan el bárbaro y el buitre mecánico

Esta semana se pone a la venta en Amazon el ebook  sobre el trabajo  del técnico de FX italiano Carlo de Marchis. La primera parte de su carrera se desarrolló en Italia,  fundamentalmente como ayudante en el taller de efectos de Carlo Rambaldi, pero en 1981 se vino a España para trabajar en los efectos de maquillaje de Conan, el bárbaro (1982, John Millius) y aquí se quedó estableciéndose en Madrid y trabajando en películas españolas  e internacionales.


Conan, el bárbaro fue un punto de inflexión en su carrera, no solo marcó su cambio de residencia y lugar de trabajo habitual sino que pasó de ser ayudante,  a jefe de equipo en el departamento de efectos especiales y de maquillaje. 

El libro sobre Carlo de Marchis, lo escribí hace ya unos años tras varias entrevistas  al artista italiano en su casa de Madrid.   En este caso, la versión que se pone a la venta  como ebook, es una segunda edición con algunas fotos nuevas y pequeños añadidos de información sobre su carrera.  Quiero mencionar unas magníficas fotos que gracias  a la mediación de Marcello Rossi he podido utilizar. Se trata de fotos que ha cedido la nieta de Giuseppe Tortora, técnico de efectos italiano que trabajó con Carlo en varias ocasiones.  Algunas de esas fotos  vienen a traer luz sobre uno de los efectos especiales  que más ha dado que hablar de la película de John  Millius; se trata del buitre que ataca a Conan cuando está crucificado en un árbol viejo y reseco.


Una de las escenas más significativas de la película es la de la crucifixión del protagonista.  Desde el punto de vista dramático y argumental significa un  momento clave en la historia de Conan, ya que es apresado por su principal rival, Thulsa Doom,  y resulta vencido, golpeado  y crucificado para morir.  Se trata de uno de los momentos clave en "El viaje del héroe". Una conocida estructura dramática en la que el héroe pasa por una serie de etapas a través de las que se va transformando hasta llegar al punto final en el que  generalmente  consigue el éxito y se convierte en una figura mítica o de leyenda.  Lo hemos visto en cientos de películas, cómics y novelas.  El héroe  suele pasar por una serie de pruebas de las que sale victorioso hasta que cae en desgracia o es derrotado. Ese momento en que todo parece que se ha echado a perder y nuestro héroe  no conseguirá cumplir su destino. En este caso Conan es crucificado y está a punto de morir, rodeado de buitres.  

Bueno, todos sabemos que Conan no morirá en ese árbol, pero la escena es magnífica, y vemos al héroe luchar hasta sus últimas fuerzas mordiendo y matando a uno de los buitres que le ataca.  Sobre esta escena se han creado algunas leyendas favorecidas por comentarios y  recuerdos  bastante dudosos, entre otros del mismo Arnold Schwarzenegger.  En más de una ocasión ha dicho el actor que John Millius le obligó a morder un buitre muerto. No es que yo quiera dejar a Arnold por mentiroso, pero es cierto que a veces los actores exageran un poco.

 Lo que yo sé de esa escena es por lo que me contó Carlo de Marchis, el supervisor de los efectos de maquillaje. Carlo y su compañero Giuseppe Tortora construyeron un buitre animatrónico que se manejaba desde detrás del árbol, por encima de Arnold.

Por supuesto, el árbol era falso, fue realizado por el departamento de arte sobre una estructura metálica que giraba para poder posicionarse respecto al sol a lo largo del día. El rodaje de la escena de la crucifixión duró tres días, y al poder girar el árbol podían mantener el raccord, o continuidad de la luz del sol. 

 Es verdad que en el árbol se colocaron buitres reales y vivos, pero el que ataca a Conan era en realidad un animatronic manipulado por cables.   En sus memorias tituladas "Apuntes de mis cincuenta y cinco años de cine … y más" el ayudante de dirección José López Rodero, hablando de los efectos de maquillaje recuerda "…entre ellos un gigantesco buitre que atacaba y arrancaba trozos de los músculos de Conan cuando fue condenado a sufrir las inclemencias del desierto atado a un dramático árbol muerto. Ciertamente había que acercarse mucho para ver que era un robot camuflado con plumas de ave".

El operador de cámara en la grúa, Ricardo Garcia Navarrete frente a Arnold.

Arnold parece jugar con el buitre ficticio hecho con plumaje real de uno disecado.

Foto del buitre animatrónico recubierto del plumaje de un buitre real. Abajo, dos fotos de los mecanismos del animatronic.

En estas fotos se puede ver la estructura interna del buitre construido por De Marchis y Tórtora.  Estos dos  técnicos de FX italianos habían trabajado durante años en el taller de Carlo Rambaldi, en Roma.  Carlo de Marchis comenzó su carrera como maquetista y se pasó a los efectos especiales tocando todas las ramas del oficio, maquillajes especiales, pirotecnia, efectos mecánicos, etc. Giuseppe Tortora se especializó en efectos mecánicos y animatrónicos. Después de Conan, Tortora creó unos increíbles animatronics que dieron vida a las criaturas de La historia interminable.

Giuseppe Tortora en la Historia Interminable (1984)

Carlo de Marchis con la cabeza animatrónica de Thulsa Doom.

En cuanto a lo del buitre muerto, en realidad Arnold no llegó a morder a un buitre muerto de verdad, pero es cierto que para crear al buitre ficticio lo más realista posible se le cubrió del plumaje de un buitre disecado.  Y sí es verdad que cuando el actor muerde el cuello del buitre, el plumaje que lo revestía era real y al terminar cada toma se enjuagó la boca con alcohol para prevenir alguna posible infección. 

Por cierto que en Almería, durante un tiempo se creó otra leyenda falsa acerca del árbol de la crucifixión de Conan, como si lo hubiesen dejado allí, abandonado en medio del paraje desértico. Algunos fans consiguieron encontrar los restos de dicho árbol y hacerse fotos creyendo que era el de Conan, pero en realidad era de una película española  El árbol del penitente (José María Borrell, 2000) que, al terminar el rodaje , sí que dejaron allí su árbol falso. La historia completa está explicada en este Blog de la agrupación Almeriacine.

https://almeriacine.blogspot.com/2019/02/el-bulo-del-arbol-de-conan.html

Para la película Conan el bárbaro se fabricaron otros magníficos animatronics, como la espectacular serpiente gigante, se construyeron grandes decorados, y se crearon efectos especiales y maquetas de gran realismo, pero todo eso como se dice al final de la película… "es otra historia"



domingo, 19 de abril de 2026

El puño de Dios / Doomsday Gun (1994)

El puño de Dios / Doomsday Gun (1994) Una película para Televisión producida por HBO, rodada en Inglaterra, Bélgica y España, concretamente en Almería. Basado en una novela de Frederick Forsyth sobre la construcción de unos enormes cañones para Sadam Husein. 

Desierto de Irak, que en realidad es Almería. 

Fran Langella en la Alcazaba de Almería.


Las escenas que se supone se desarrollan en Irak fueron rodadas mayormente en Almería, donde se construyeron los dos enormes cañones.  El diseñador de producción fue el británico Terry Ackland-Snow y como jefe de los efectos especiales estaba Ian Wingrove. Los dos habían trabajado en películas con rodajes en España, así que los paisajes de Almería no debieron ser extraños para ninguno de ellos.

Aunque en los títulos de crédito no aparece ningún nombre español, si encontramos en la lista de países donde se ha rodado el de España, y  es evidente que técnicos españoles trabajaron en la construcción de los cañones gigantes en Almería. Se encargó de dicha labor el equipo de construcción de Ramón Moya, con Jacinto Soria  como encargado de escayolistas, al que debemos agradecer las fotos que acompañan este texto.


Jacinto Soria a la derecha con un compañero en Almería. 

Los cañones en proceso de construcción. 

En cuanto a los efectos especiales no nos consta que algún técnico español participase. En realidad hubo poco trabajo que hacer salvo  un par de detonaciones del cañón en fase de prueba y poco más.  Es probable que  los ingleses lo hiciesen sin necesidad de contratar equipo local. 




viernes, 3 de abril de 2026

La historia de la réplica de la carabela Santa María en el puerto de Barcelona.

Durante varias décadas, una réplica de la Santa María  de Cristobal Colón estuvo anclada en el puerto de Barcelona ,para deleite de los niños y turistas. Sin  embargo su origen no tiene nada que ver con  el uso de atracción turística por el que llegó a ser conocida. Realmente no era una réplica del todo fiel de la Santa María ya que su construcción no fue con motivos de recreación histórica fidedigna sino cinematográfica. 

Su construcción se encargó a los Astilleros Lacomba de Valencia para la película  de Cifesa  Alba de América (Juan de Orduña, 1951)  que narraba el descubrimiento de América por Cristóbal Colón. El director artístico de esta película fue Sigfredo Burmann con Gil Parrondo como ayudante. 

       La carabela en fase de contrucción en Valencia. 

Una vez terminada hizo por mar el trayecto hasta el puerto de Alicante donde se rodaron las escenas de dicha película. El rodaje con la carabela se desarrolló en varias zonas de la costa alicantina y en Benidorm. 

La embarcación en aguas de Benidorm con algunos vecinos de la zona que participaron como figurantes. 

Tras el rodaje,  en 1952, la embarcación fue cedida al Museo Marítimo de Barcelona y quedó anclado en el puerto barcelonés. 

Poco después fue requerida para una nueva película, en este caso una coproducción Hispano inglesa Decameron nights / Tres historias de amor (Hugo Fregonese, 1953). La embarcación  navegó hasta aguas de Girona donde se rodaron las escenas con la nave en la costa de Blanes. En ella, llegaba al puerto de Génova el actor francés Louis Jourdan que interpretaba al escritor italiano Giovanni Boccaccio. El diseño de producción estuvo a cargo del británico Thomas N. Morahan, y como director de arte estuvo Gil Parrondo, que sabía de dicha embarcación por la película anterior. Aunque no tengo constatación de ello, es más que probable que Parrondo fuese el que advirtió a producción de la existencia de dicha nave para usarla en el rodaje. 



Unos años después la nave se utilizó para la filmación de la película Simbad y la princesa (1958,  Nathan Juran), aunque resultaba un anacronismo ver a Simbad,  un personaje de la fantasía oriental de las mil y una noches en una nave española del siglo XV. Durante varios días se rodaron en el puerto de Barcelona los planos de Simbad y su tripulación. 

Y de nuevo encontramos a Gil Parrondo como director de arte en esta maravillosa película de aventuras con el sello indiscutible de las criaturas animadas por Ray Harryhausen el mago del stop motion. Curiosamente esta película no solo tienen en común  con la anterior  el uso de la réplica de la Santa Maria, sino otras localizaciones como la alhambra de Granada,  los bosques de Valsaín en Segovia y por supuesto los paisajes de la Costa Brava en la playa de S'Agaró.

Rodaje de Simbad y la princesa en el puerto de Barcelona. 


En cuanto al rodaje en el puerto de Barcelona con la réplica del barco de Colón,  entre otras anécdotas, se puede mencionar que  la productora pidió la colaboración del departamento de bomberos que lanzó agua con sus mangueras sobre la tripulación para simular una tormenta. Sin embargo la producción necesitaba planos más específicos para la escena de la tormenta. El equipo de construcción de Francisco Prósper replicó la cubierta del barco en tierra firme y el equipo de efectos especiales de Manuel Baquero creó la tormenta usando enormes ventiladores y amplios toboganes por los que se volcaban grandes vagonetas llenas de agua para simular los golpes de mar.


Cubierta construida en tierra para rodaje de tormenta con ventiladores y toboganes de agua. 

Tras este tercer rodaje, la  Santa María permaneció en el puerto de Barcelona, como atracción turística.

Durante esos años se convirtió en una  popular visita de barceloneses y visitantes de la ciudad  haciendo las delicias de los chavales. 

La réplica de carabela como atracción turística en Barcelona. 

Aparentemente en las siguientes décadas no se volvió a utilizar en ningún rodaje cinematográfico aunque, curiosamente puede decirse que apareció en alguna película como la superproducción de Samuel Bronston  El fabuloso mundo del circo ( Henry Hathaway, 1964)  En este caso se trata solo de una  aparición casi fantasmal al fondo de la acción que se desarrolla para la película de Bronston. En esta cinta de aventuras, se rodó una de sus escenas más espectaculares en el puerto de Barcelona, cuando el barco en el que llega  la compañía circense de John Wayne, sufre un vuelco con el consiguiente desastre al hacer caer al agua el público que abarrotaba la cubierta y parte de las mercancías y animales del circo.  Se rodó con una barco real, al que se le dotó de unos mecanismos hidráulicos para que se volcara y poder luego volver a su posición correcta. Aunque el jefe de efectos especiales era Alex Weldon, del truco de volcado controlado del barco se encargó el experto en efectos mecánicos Richard Parker que contaba con varios ayudantes españoles como Basilio Cortijo o Fernando Pérez.

En  algunos de los planos rodados en el puerto de Barcelona, se puede apreciar al fondo el barco de Colón, que permanece como un  simple espectador viendo como otra embarcación más grande y moderna le quita protagonismo frente a cámara. 


 Tras el barco volcado se puede distibguir la carabela de Colón. 

Vista aérea del puerto de Barcelona en la que se ve perfectamente la réplica de la Santa María y el barco aún volcado del rodaje de El fabuloso mundo del circo

Curiosamente también en este rodaje los bomberos tuvieron algo de protagonismo. Tras el accidente, el barco sufre un incendio en su interior y en varios planos se puede ver a los bomberos de Barcelona, pero esta vez adecuadamente vestidos para la época en la que se desarrolla la acción, en el año 1885. 

Bomberos de Barcelona de finales del siglo XIX con la carabela al fondo.

El plano de la película en el que mejor se aprecia la carabela es cuando rescatan del barco semihundido la caja fuerte con el dinero.

En el puerto de  Barcelona se rodaron  en aquellos años otras películas como El viaje de los malditos (Stuart Rosenberg, 1976) , 
pero no he podido constatar que la réplica de la nave de Colón apareciese en algún plano de esta o de otras producciones cinematográficas allí rodadas.

 Hay que esperar hasta el año 1982  cuando se rodó la producción de RTVE  Paisaje con figuras el capítulo dedicado a Cristóbal Colón. De nuevo, treinta años después, un actor (en este caso Iñaki Aierra) interpretando a Colón, volvió a pasearse por la cubierta de la  Santa Maria, esta vez en el puerto de Barcelona. 

El actor Iñaki Aierra intrepretando a Colón en el puerto de Barcelona.

Como ya hemos visto, a principios de los años noventa la nave fue víctima de varios atentados de radicales nacionalistas catalanes. 


En el último de ellos, la embarcación fue incendiada, y por tercera y última vez en esta historia, los bomberos tienen su protagonismo, en este caso aparando el fuego real del atentado.  Las autoridades locales consideraron que su nulo valor patrimonial no justificaba en modo alguno los elevados costes de reparación y decidieron remolcarla fuera del puerto y hundirla en el Maresme, frente al faro de Calella. 

Llevando los restos de la carabela hacia su destino final. 

El  barco fue remolcado y hundido sin más ceremonia, y obviamente sin la más mínima divulgación o noticia pública. De esta forma, la  familiar silueta del Santa María desapareció a causa de la furia del radicalismo político de unos pocos. 

Unos años más tarde fue encontrada por buceadores,  completamente cubierta de coral. 

El buceador local Jesús Sanz descendió en 1992 y descubrió la carabela a 57 metros de profundidad.  Años después, otro experto submarinista, Josep Maria Castellví, descendió también y grabó unas imágenes de los restos de la carabela que se emitieron en un programa de TV3.

 


Los restos de la embarcación que una vez transportó a Cristóbal Colón, Giovanni Boccacio y Simbad el marino, aún permanecen hundidos en esas costas.

 Para la realización de este articulo se han usado diferentes fuentes de información, fundamentalmente de internet, donde pueden encontrarse rastros de las diferentes fases de la historia de esta embarcación. 

https://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Mar%C3%ADa_de_Barcelona

https://fppuche.wordpress.com/2014/10/12/la-santa-maria-construida-en-el-cabanal/

https://puntacanfali.co/2021/11/27/en-redes-la-carabela-que-llego-a-benidorm-hoy-dia-27/

 https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20190519/462280734685/donde-esta-santa-maria-fondo-mar.html

https://eltranvia48.blogspot.com/2013/03/la-nao-santa-maria-del-puerto-de.html

 

           Domingo Lizcano   4-2026.

lunes, 22 de julio de 2024

Los alquimistas del séptimo arte Volumen 1.

 

   Hace una década, a finales del año 2014 pusimos a la venta la primera edición de nuestro libro "Los alquimistas del 7º arte". Ello supuso la culminación de muchos años de trabajo, investigación y entrevistas a numerosos técnicos y artistas del cine español. Por fin podíamos decir que habíamos subsanado una  carencia, un vacío en la historia escrita del cine español. Hasta esa fecha nadie había publicado un estudio en profundidad de la historia de los efectos especiales y sus artistas y técnicos del cine español. Se habían escrito artículos sueltos, dedicados mayormente a figuras particulares, pero nunca una obra larga y elaborada sobre  un  tema tan genérico.

   Aunque en aquél momento, los autores, nos sentimos satisfechos del trabajo realizado,  la distribución y repercusión, fue bastante escasa. Por desgracia no encontramos ninguna editorial grande interesada en publicar dicha obra y finalmente la pusimos a la venta como autoedición con una tirada limitada. 

   Una vez agotada esta primera edición y durante estos últimos diez años hemos ido recibiendo  mensajes de personas interesadas en el libro. Ello nos hizo pensar en la posibilidad de una segunda edición. Hace un par de años empezamos a trabajar en ello, con el objetivo de publicar el libro de forma que pueda ser accesible al mayor número de personas posibles. Y para ello hemos pensado que lo mejor sería ponerlo a la venta en Amazon, que se ha convertido en la gran plataforma de venta online a nivel mundial. Otra baza a favor de Amazon es la posibilidad de publicar con ellos, de forma que cada posible cliente pida su ejemplar y Amazon se encargue de la impresión, venta y transporte del ejemplar.

 Resuelto esto había otro tema que nos preocupaba, al ser una edición  bajo pedido, los costes  aumentarían, y teniendo en cuenta que el libro sobrepasaría las 500 páginas a color, el precio por ejemplar podría ser  demasiado alto. Por ello decidimos dividir el libro y publicarlo en dos volúmenes.   Siguiendo el criterio del libro original que  está estructurado de forma cronológica,  el primer volumen  abarca desde los inicios del cine mudo hasta el año1979, y el segundo volumen, desde el año 1980 hasta la actualidad.

  En este mes de Julio, se pone a la venta el primer volumen y el segundo esperamos tenerlo para finales de año o principios del próximo 2025.

   Esencialmente esta segunda edición ofrece el mismo contenido que la primera con la salvedad de unos pequeños apéndices de información adicional. Y es que en esto años hemos ido recopilando testimonios de otros técnicos y artesanos que  no tu vieron la atención necesaria en la primera. También hemos podido contactar con profesionales desconocidos y con familiares de otros que fueron mencionados en la edición anterior pero de forma superficial. Con toda esa información y material gráfico nuevo, hemos añadido al final de este volumen un apéndice con nuevas aportaciones. La mayor parte de estas novedades las hemos ido publicando periódicamente en este Blog durante los últimos años, y ahora aparecerá incluido en esta segunda edición.

  Para el segundo volumen reservamos también algunos añadidos y piezas de información sobre lo referente al periodo de los años ochenta a la actualidad.

  Os dejo aquí un enlace a la página de Amazon en la que podéis hacer vuestros pedidos. Esperamos que esta nueva edición sí pueda llegar hasta todos aquellos interesados en el tema que no pudieron acceder a ella en la  primera edición.

Numero de paginas : 268

Dimensiones: 21 X 27cm

Interior en color estándar con papel blanco. Gramaje 74-90


Amazon: Los alquimistas del 7º arte. Volumen 1




viernes, 4 de agosto de 2023

Pablo Pérez, pionero de los efectos especiales

 

                        Pablo Pérez, una vida dedicada a los efectos especiales

Pablo Pérez Muñoz   fue uno de los pioneros de los efectos especiales en el cine español.  En los años cuarenta aún no existían en los estudios de cine españoles departamentos específicos para crear los efectos especiales.  Esta era un labor que se repartían entre el departamento de arte, donde carpinteros, constructores, pintores y demás artesanos hacían maquetas, muebles y paredes falsas para ser destruidas, etc. Mientras que en el departamento de fotografía se encargaban de los trucajes ópticos y fotográficos. Cuando había que hacer una lluvia o una nevada, siempre había algún atrecista manitas que se encargaba de eso menesteres.  Entre los primeros que comenzaron a hacer estos trabajos, estaban también los hermanos Antonio y Manuel Baquero. No sabemos exactamente cuando comenzó Pablo Pérez en el mundo del cine, probablemente a finales de los cuarenta o principios de los cincuenta.  Trabajaba como profesor y aunque  no tenemos constancia de cómo fue su inicio en el cine, si sabemos que comenzó haciendo maquetas.  Algo a lo que era muy aficionado y  en lo que  tuvo oportunidad de lucirse en muchas ocasiones. Uno de los primeros títulos en los que tenemos certeza que trabajó fue en Todos somos necesarios, (1956, José Antonio Nieves Conde) película en la que colaboró en la realización de la maqueta del tren y el paisaje nevado en miniatura.


En la imagen superior se ve a Pablo Pérez a la derecha trabajando en la maqueta del tren. Abajo una imagen de la película.

Cuando  comenzaron  llegar las producciones extranjeras a España a mediados de los años cincuenta,  se crearon los primeros talleres de efectos especiales, bajo la supervisión de experimentado  técnicos ingleses y americanos como  Cliff Richardson, Bill Warrington, Alex Weldon.  Pablo Pérez fue uno de los primeros que comenzó a trabajar en los departamento de efectos especiales de los americanos junto con los hermanos Baquero,  en películas como Orgullo y pasión (1957, Stanley Kramer) o Salomón y la reina de Saba (1959, King Vidor)

Pablo Pérez en el rodaje de Salomón y Saba.

Poco después Samuel Bronston desembarcó en suelo español, con su grandes producciones y contrató a Alex Weldon, un veterano de los efectos especiales, como jefe del departamento en todas sus producciones. Pérez fue  su mano derecha durante los años de Bronston. En aquel equipo entraron una gran cantidad de jóvenes, como Basilio Cortijo, Fernando Pérez, Antonio Parra, Antonio Bueno,  y los mencionados Antonio y Manuel Baquero.  Toda aquella generación aprendió de los técnicos extranjeros trabajando en aquellas grandes producciones como Rey de reyes (1960, Anthony Mann)  El Cid (1961, Anthony Mann), 55 días en Pekín (1962, Nicholas Ray) o El fabuloso mundo del circo (1964) Henry Hathaway) y otras como Lawrence de arabia (1962) o Doctor Zhivago (1965) de David Lean.  Luego llegaron los italianos y las coproducciones europeas que también dieron mucho trabajo a los técnicos de efectos especiales con westerns, películas bélicas, de piratas, espías, etc.

Pablo enseñando a un especialista a manejar el arco en el rodaje de El Cid (1961)

Pablo Pérez fue uno de los primeros españoles en abrir su taller de efectos especiales independiente de los americano. Aunque no tenemos información suficiente para corroborar la fecha,  ya en el año 1960 aparece en los títulos de crédito de una película española como responsable de los efectos especiales María, matrícula de Bilbao (1960, Ladislao Vajda) y en otras películas españolas como A hierro muere (1962, Manuel Mur Oti) o Los chicos con las chicas (1967, Javier Aguirre)

Entre medias siguió trabajando con los extranjeros en películas como:  La batalla de las Ardenas (1965, Ken Annakin) El largo día del águila (1969, Enzo Castellari) o Nicolás y Alejandra (1971, Franklin Schaffner) o Marco Antonio y Cleopatra (1972, Charlton Heston)

Titulas de inicio de Marco Antonio y Cleopatra (1972) donde aparece por primera vez como jefe de efectos en una producción americana.

Pablo y algunos miembros de su equipo sentados sobre bombas de atrezo en el rodaje de La batalla de Inglaterra (1969)

A lo largo de los años setenta su filmografía se dispara trabajando en  producciones americanas como Los tres mosqueteros  (1973, Richard Lester)  o Sinbad y el ojo del tigre  (1977, Sam Wanamaker) pasando por coproducciones europea a como  la hispanos-alemana El valle de las viudas (1975, Volker Vogeler) o producciones españolas de todos los géneros; Pánico en el Transiberiano (1972, Eugenio Martín)  o Inquisición (1977, Paul Naschy) de terror,  y comedias como: Los pecados de una chica casi decente (1975, Mariano Ozores) o Madrid, costa Fleming  (1976, José María Forqué)


Dos fotos de ensayos de la flotabilidad en Almería del barco construido para Sinbad y el ojo del tigre (1977)


Pablo Pérez (con camiseta roja) En el rodaje de Los cuatro mosqueteros  (1974) pelicula para la  que construyeron un pequeño submarino, entre otros artilugios mecánicos. 



Ya en los años ochenta, su actividad comienza a disminuir y se centra en películas nacionales, realizado efectos para  comedias del productor José Frade como  Cristóbal Colón, de oficio descubridor (1982, Mariano Ozores) o La Hoz y el Martínez (1985, Álvaro Sáenz de Heredia)  También en  películas dramáticas como Mar Brava (1983, Angelino Fons) o La mitad del cielo (1986, Manuel Gutiérrez Aragón) y colaborando asimismo  en varias series producidas por Radio Televisión Española como  Las Picaras o Sonatas , ambas de 1983.  Durante los años setenta y ochenta, trabajan en el taller de Pablo Pérez, varios técnicos de efectos especiales como Tomas Urban, Fernando Pérez Escurra, o Francisco García. 

 Se retira del cine a medianos de los ochenta y se dedica plenamente a  dirigir un restaurante que había adquirido a mediados de los setenta  en la zona norte de Madrid. Falleció  en el mas absoluto anonimato como muchos otros profesionales del cine dejando tras de sí innumerables títulos míticos de películas de todos los géneros y nacionalidades. Uno de esos grandes profesionales que pasó casi sin reconocimiento público y que desde este Blog queremos recuperar. 

Muchas gracias a su hija Paloma por la información y material gráfico que nos ha cedido para este  breve artículo.

Pablo Pérez a la derecha junto a Alex Weldon supervisor de efectos de las películas de Samuel Bronston.