Esta mañana he recibido por parte
de un buen amigo (Lucas Martín) la triste noticia del fallecimiento del gran
maquillador José Antonio Sánchez. Nacido
en Madrid (1940), José Antonio era hijo
del maquillador José María Sánchez, con el que trabajó como ayudante desde muy joven.
Firmó su primer contrato como ayudante de maquillaje con 15 años, para trabajar en la película de Stanley Kramer
Orgullo
y pasión (1956) Fue discípulo
entre otros de el gran Julián Ruiz “Julipi”
. Ya a los 23 años era responsable del departamento de maquillaje. Su filmografía de cerca de trescientas películas se extiende hasta el año 2009. Trabajó en la mayoría
de las grandes producciones extranjeras rodadas en España durante los años sesenta y setenta. En unas como ayudante y en
otras ya como supervisor del
departamento de maquillaje y peluquería. Estuvo diez veces nominado al Goya al mejor maquillaje
y lo recibió en cinco ocasiones.
Entre sus trabajos más importantes destacan títulos como Salomón y la reina de Saba (1958), Espartaco (1960), El Cid (1960) , Doctor Zivago (1965), Patton (1970) , Nicolás y Alejandra (1971), Los tres mosqueteros (1973), Robin y Marian (1976), Conan el Bárbaro (1981) , El viaje a ninguna parte (1986), ¡Ay, Carmela! (1990)
1942. El descubrimiento del paraíso (1992) El día de la bestia (1996) Arachnid (2001), La
gran aventura de Mortadelo y Filemón ( 2003)
Realizó también grandes trabajos
de caracterización en películas menos conocidas como El gran mogollón (1982) o
Feroz (1983) . En El
gran mogollón hizo las que probablemente fueron las
primeras caracterizaciones en piezas de espuma de látex para crear veinte
personajes diferentes interpretados por Pedro Ruiz. Nos contó José Antonio cómo, con José Quetglas como
ayudante, pidieron la espuma de látex a Estados Unidos y aprendieron realizando varias pruebas hasta conseguir la
mezcla perfecta. Un año después, esta vez
con Ramón de Diego, tuvo la responsabilidad de crear el que quizás sea el
primer animatrónico del cine español para Feroz. De nuevo , aprendiendo sobre la marcha, colocaron varios servos en la estructura del cráneo
del oso para poder mover con radio control
la lengua, la nariz y las orejas. Curiosamente, estos dos trabajos pasaron una
prueba de fuego muy similar. No fue la visita del director o del productor lo que
indicó a los artistas que habían hecho un buen trabajo, sino sacar a la calle
sus creaciones. Por un lado, Pedro Ruiz , con la caracterización de Santiago Carrillo, consiguió
entrar en la sede del Partido Comunista sin que nadie le reconociese, saludándole todos como al
verdadero. Incluso llegó a entrar en su despacho. La segunda fue igualmente satisfactoria
y espectacular cuando sacaron al actor con el disfraz de oso a la calle , creando escenas de pánico y que la gente llamara
a la policía.
En nuestro libro Los alquimistas del 7º arte cubrimos la carrera de este gran profesional
con algunas fotos inéditas de sus trabajos que él mismo nos proporcionó cuando
le entrevistamos en su casa.
Os dejamos algunas fotos en homenaje
a José Antonio Sánchez, uno de los grandes maquilladores del cine español. Descanse
en paz.
José Antonio con Arnold
Schwarzenegger en Conan (1982)
José Antonio en su casa con las dos cabezas que guardó del recuerdo del rodaje de Conan, el bárbaro.
Dos imágenes del oso de Feroz (1983)
Lamentablemente, José Antonio no tenía
fotos con el animatrónico, pero Ramón de Diego sí nos facilitó algunas. La de la izquierda es la parte superior del cráneo articulado del oso, en la de la derecha aparece Ramón de Diego con el radiocontrol y el oso.
Maquillaje de José Antonio para El
viaje fantástico de Simbad (1974) con efectos del gran Ray Harryhausen.
José Antonio retocando la cabeza del diablo de El día de la bestia (1995)
El modelado de la cabeza fue de Raúl
Romanillos. Uno de los tesoros que guardaba José Antonio en su casa-taller era
la cabeza de la bestia. Un poco desmejorada por los años, pero perfectamente reconocible.