martes, 13 de enero de 2015

Fallecimiento de José Antonio Sanchez, gran maquillador

Esta mañana he recibido por parte de un buen amigo (Lucas Martín) la triste noticia del fallecimiento del gran maquillador José Antonio Sánchez.  Nacido en  Madrid (1940) José Antonio era hijo del maquillador  José maría Sánchez,  con el que trabajó como ayudante desde muy joven. Firmó su primer contrato como ayudante de maquillaje  con 15 años,  para trabajar en la película de Stanley Kramer Orgullo y pasión (1956)  Fue discípulo entre otros de el gran Julián Ruiz “Julipi”  . Yya a los 23 años era responsable del departamento de maquillaje.  Su filmografía de  cerca de trescientas películas  se extiende hasta el año 2009. Trabajó en la mayoría de las grandes producciones extranjeras rodadas en España durante los años  sesenta y setenta. En unas como ayudante y en otras ya como  supervisor del departamento de maquillaje y peluquería.  Estuvo diez veces nominado al Goya al mejor maquillaje y lo recibó en cinco ocasiones.
Entre sus trabajos mas importantes destacan títulos como  Salomón y la reina de Saba (1958), Espartaco (1960) El Cid (1960)  Doctor Zivago (1965) Patton (1970)  Nicolás y Alejandra (1971) Los tres mosqueteros (1973) Robin y Marian (1976) Conan el Bárbaro (1981)  El viaje a ninguna parte (1986) ¡Ay, Carmela! (1990)
 1942. El descubrimiento del paraíso  (1992) El día de la bestia (1996)  Arachnid (2001), La gran aventura de Mortadelo y Filemon ( 2003)

Realizó también grandes trabajos de caracterización en películas menos conocidas como El Gran mogollón (1982) o  Feroz (1983)    En El gran mogollón    hizo las que probablemente fueron las primeras caracterizaciones en piezas de espuma de látex para crear veinte personajes diferentes interpretados por Pedro Ruiz. Nos contó    José Antonio como con José Quetglas como ayudante pidieron la espuma de látex a Estados Unidos y aprendieron  realizando varas pruebas hasta conseguir la mezcla perfecta.  Un año después esta vez con Ramón de Diego, tuvo la responsabilidad de crear el que quizás sea el primer animatronic del cine español para Feroz.  De nuevo , aprendiendo sobre la marcha,  colocaron varios servos en la estructura del cráneo del oso para poder mover con radio control  la lengua, la nariz y las orejas.  Curiosamente estos dos trabajos pasaron una prueba de fuego muy similar. No fue la visita del director o del productor lo que indicó a los artistas que habían hecho un buen trabajo, sino el sacar a la calle sus creaciones.  Por un lado, Pedro Ruiz  con la caracterización de Santiago Carrillo consiguió entrar en la sede del Partido Comunista sin que nadie le  reconociese, saludándole todos como al verdadero. Incluso llegó a entrar en su despacho. La segunda fue igualmente satisfactoria y espectacular cuando sacaron al actor con el disfraz de oso a la calle  creando escenas de l pánico y que la gente llamase a la policía.

En nuestro libro Los alquimistas del 7º arte  cubrimos la carrera de este gran profesional con algunas fotos inéditas de sus trabajos que él mismo nos proporcionó cuando le entrevistamos en su casa.


Os dejamos algunas fotos en homenaje a José Antonio Sánchez, uno de los grandes maquilladores del cine español. Descanse en paz. 

José Antonio Con Arnold Schwarzewnegger en Conan (1982)

José Antonio en su casa con las dos cabezas que guardó del recuerdo del rodaje de Conan el barbaro. 


Dos imágenes del oso de Feroz (1983)


Lamentablemente José Antonio no tenía fotos con el animatronic, pero Ramón de Diego si nos facilitó algunas. La de la izquierda es la parte superior del cráneo articulado del oso,  en la de la derecha aparece Ramón de Diego con el radiocontrol y el oso. 

Maquillaje de José Antonio para El viaje fantástico de Simbad (1974) con efectos del gran Ray Harryhausen.




José Antonio retocando  la cabeza del diablo de El dia de la bestia (1995)


El modelado de la cabeza fue de Raúl Romanillos. Uno de los tesoros que guardaba José Antonio en su casa-taller era la cabeza de la bestia. Un poco desmejorada por los años,  pero perfectamente reconocible.


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