Para esta ocasión he decidido hacer un pequeño repaso a las
naves espaciales que aparecen en películas españolas y coproducciones. Quizás sea porque en una tarde lluviosa de
domingo no se me ha ocurrido nada mejor que hacer, o es que el tema es de proporciones
tan reducidas que sé que no me va a llevar mucho tiempo. Puedo entender la sorpresa de algunos al leer el título. Otros simplemente pensarán, ¿pero acaso
existen películas españolas con naves espaciales? Ante tales dudas, he aquí este pequeño artículo para dejar constancia de que sí, haberlas haylas. Aunque como las meigas, se
dejan ver en muy pocas ocasiones.
La ciencia ficción no es un género muy del gusto de los productores españoles y en la mayoría de las ocasiones, como veréis a lo largo del artículo, se ha hecho con pocos medios con los que se han llevado a cabo estos trabajos de diseño futurista. Aparte de los bajos
presupuestos, la otra característica de la mayoría de estas películas es la del
acercamiento al género por medio de la comedia.
1955. La lupa (Luis Lucia). Una comedia en la que aparece lo que podría
ser el primer OVNI del cine español. Realmente
se trata de un engaño de un grupo de sinvergüenzas que quieren asustar a unas
pobres señoras de avanzada edad haciéndolas creer que son visitadas por
extraterrestres. Vehículo diseñado por
el director de arte Enrique Alarcón.
1964. Llegaron los marcianos (Franco Castellano, Giuseppe Moccia) Coproducción
con Italia. Otra comedia en la que cuatro marcianos visitan el planeta Tierra.
Uno de ellos era nuestro querido Alfredo Landa. Ramiro Gómez fue el director de
arte. Los efectos especiales del
italiano Enrico Catalucci y el trabajo de maquetas fueron realizados por los técnicos españoles de
los Estudios Moro.
1967. Órbita Mortal / Misión Stardust (Primo Zeglio) Una vez más, coproducción con Italia, esta vez sin componente cómico, aunque con un presupuesto demasiado reducido para lo ambicioso del proyecto.
Jaime Pérez Cubero y Tadeo Villalba son responsables de los decorados. Antonio Margheriti supervisó el rodaje de los
efectos especiales y maquetas. El equipo de técnicos españoles de Manuel Baquero
se encargó de los efectos especiales.
1970. El astronauta (Javier Aguirre) es una comedia española muy conocida. ¿Quién
no recuerda la imagen de Tony Leblanc en
el desierto de Almería con traje de astronauta creyendo estar en la Luna?. Los efectos
especiales fueron de Manuel Baquero.
1976. El hombre perseguido por un OVNI (Juan Carlos Olaria) Una auténtica
rareza del cine español, rodada con muy pocos medios. El OVNI es el clásico
platillo volante de color plateado. Los extraterrestres no son mucho más
originales que su nave espacial. Los trucajes fueron de José Escudero y Pedro Arnedo.
1976. La casa (Angelino Fons) Otra rareza de bajo presupuesto. Seis
personajes encerrados en una casa de la que no pueden salir, hasta que
finalmente descubren que están en una nave espacial. Efectos especiales de
Pablo Pérez y Emilio Ruiz.
1979. Encuentros en el abismo (Tonino Ricci) Coproducción con Italia de
limitado presupuesto que buscó sacar provecho del éxito de Encuentros en la
tercera fase (1977) de Steven Spielberg. Al final de le película aparece una
nave espacial y unos extraterrestres a los que obviamente no se les ve el
rostro, pues lo llevan oculto por grandes cascos. Jaime Pérez Cubero fue el director de arte y Pablo Pérez, de los efectos especiales.
1979. Supersonic man (Juan Piquer). El director valenciano se atrevió a
sacar adelante una película con un superhéroe a la estela de Superman (1978) de
Richard Donner. Con todas las limitaciones posibles y un guión surrealista, los
efectos y planos de las naves espaciales resultaron de lo mejor de la película.
Francisco Prosper y Emilio Ruiz supervisaron los efectos visuales y el equipo de Cinefec los efectos mecánicos.
1985. El caballero del dragón (Fernando Colomo) probablemente es la primera ocasión en la que se aborda una película de género fantástico con un presupuesto adecuado. A nivel técnico , el trabajo de efectos resultó notable, aunque la película desgraciadamente fracasó en taquilla .Chuck Cominsky y Pablo Núñez se encargaron de los efectos ópticos y Reyes Abades de los efectos mecánicos. La maqueta de la nave la construyó el escultor Vicente Jesús.
1988. Hermano del espacio (Mario Gariazzo) Otra coproducción con Italia en esta ocasión intentando seguir la estela de E.T. (1982) de Spielberg. De nuevo, un pequeño extraterrestre es abandonado en la Tierra y se hace amigo de un niño hasta que al final de la película vuelven sus compañeros a recogerlo. La nave espacial es sospechosamente parecida a la de ET. Gil Parrondo fue el director de arte y los efectos especiales fueron de Fernando Pérez.
1985. El caballero del dragón (Fernando Colomo) probablemente es la primera ocasión en la que se aborda una película de género fantástico con un presupuesto adecuado. A nivel técnico , el trabajo de efectos resultó notable, aunque la película desgraciadamente fracasó en taquilla .Chuck Cominsky y Pablo Núñez se encargaron de los efectos ópticos y Reyes Abades de los efectos mecánicos. La maqueta de la nave la construyó el escultor Vicente Jesús.
1988. Hermano del espacio (Mario Gariazzo) Otra coproducción con Italia en esta ocasión intentando seguir la estela de E.T. (1982) de Spielberg. De nuevo, un pequeño extraterrestre es abandonado en la Tierra y se hace amigo de un niño hasta que al final de la película vuelven sus compañeros a recogerlo. La nave espacial es sospechosamente parecida a la de ET. Gil Parrondo fue el director de arte y los efectos especiales fueron de Fernando Pérez.
1992. Acción mutante (Álex de la Iglesia) Por segunda vez en pocos años, una película española de género fantástico cuenta con el presupuesto adecuado para realizarse. En este caso, en clave de comedia gamberra. Los efectos especiales estuvieron a cargo de un equipo francés y otro español integrado por jóvenes como Poli Cantero y Raúl Romanillos. Emilio Ruiz se encargó de las maquetas de las naves espaciales con Vicente Jesús como ayudante.
1995. Atolladero (Oscar Aibar) Aunque los vehículos voladores futuristas
que aparecen en esta película realmente no pueden considerarse naves espaciales , he querido poner este título en la lista ya que supone la
primera aparición de naves futuristas creadas por ordenador. Los efectos
digitales fueron de José María Aragonés.
2001. Náufragos ( María Lidon) Extraña película de corte absolutamente
realista, sin ninguna concesión a la comedia ni a la parodia. El diseño y realización de
las naves espaciales creadas digitalmente resultan notables y perfectamente
creíbles. Aunque visualmente resulta
atractiva, la película no funcionó en taquilla. Los efectos digitales
fueron creados por la empresa catalana Image Film Digital.
Hasta aquí he llegado. No se me
ocurren más. Probablemente se me haya quedado alguna en el tintero, aunque no
creo que sean muchas. Esperemos que en
los próximos años se anime algún productor español y se puedan añadir más títulos
a la lista.
No quiero terminar sin mencionar
alguna otra película de producción extranjera en la que hayan sido responsables
de los efectos de naves espaciales técnicos y artistas españoles.
El primero, sin duda, debe ser el
gran Segundo de Chomón, que trabajando para la productora francesa Pathé Frères, dirigió, fotografió y realizó
los efectos especiales de Excursión a la Luna (1908)
De Chomón saltamos a otro de los genios de los efectos y maquetas del
cine español, Emilio Ruiz . Fue requerido por Raffaella de Laurentiis para crear varias maquetas corpóreas en la superproducción Dune (1984) dirigida por David Lynch. Entre sus ayudantes estaban
Jacinto Soria y Ángel Arriola.
También en el departamento de arte trabajó el escultor español Rafael
Ablanque, responsable de la construcción de algunas maquetas como la del
recolector de especias. Por cierto, la destrucción de esa maqueta fue
responsabilidad de los técnicos de FX españoles Antonio Parra y Antonio
Balandín.



















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